Los supuestos fundamentales del Intercambio de Prácticas de Valor (IPV) son que las prácticas organizacionales de valor pueden ser:

La metodología IPV se implementa a través de sesiones de trabajo programadas, estructuradas y controladas. Una sesión IPV contempla, al menos, los siguientes componentes.

En la ejecución de las sesiones IPV utilizamos formatos específicos y estandarizados que tienen por objetivo fortalecer los procesos de identificación, creación, almacenamiento, transferencia y aplicación de buenas prácticas organizacionales.